Llevamos un años juntas en la oficina y parece que fue ayer. Qué quieres qué te diga..., ¡te voy a echar tanto de menos!
Sé que vas a estar de maravilla, que necesitas un cambio y que es bueno para ti. Por eso estoy contenta y orgullosa de haber compartido contigo tantos momentos: esos cafés en el desayuno, esas tostadas con tomate, esas "pequeñas criticas" al jefe, y esa amistad que se ha forjado a golpe de facturas y llamadas.
¿Quien dijo que los franceses eran antipáticos? Te quiero, niña.
viernes, 14 de noviembre de 2008
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