sábado, 6 de septiembre de 2008

Adiós Tristeza

Creo que fue un dia de primavera, recuerdo que olia a flores recien abiertas y había una especial alegría en la calle. Yo mataba la sobremesa en el balcón, con la puerta del salón abierta, sin ningún pensamiento especial, dejando que los minutos corrieran sin descanso. De repente bajé la mirada y lo ví, salía de su coche blanco y pensé que tenía algo especial.

Siete años después hemos compartido, risas, confesiones y muchos ratos. Ayer volví a verlo, y desde entonces no dejo de pensar que la vida es injusta, que los seres humanos nos hacemos daño sin razón.

Ya no queda nada de ese impetu inicial, de esas ganas irrefrenables por darnos cosas, y no paro de preguntarme qué he hecho mal.No me gustan las apariencias ni el que dirán, pero me saludó y eso aún me entristece más.

Él ya ha hecho su elección, y me ha descartado de su vida.

Tengo el corazón partío, como diría el poeta. No sé por cual de mis yos decantarme: puedo hacerlo por el que me dice que la vida sigue y que si no me valora que le den... Aunque no quiero engañarme, estoy poseida por un sentimiento de rabia y no es el momento de hacer nada.

Quiero dormir y amanecer sin estas imagenes, sin muchas cervezas compartidas, sin dolor; y poder decir de una vez por todas:adiós tristeza.

3 comentarios:

Néstor dijo...

Pues nada, dilo -adios tristeza- y mira para adelante. Aunque mucho me temo que es el típico consejo difícil de cumplir.

Myriam dijo...

La vida sigue, aunque parezca un tópico

UNA CHICA ALMODOVAR dijo...

NÉSTOR Y MYRIAM, gracias por vuestros ánimos y por leerme.